CUT organiza debate sobre Proyecto de Ley Sala Cuna Universal: Punto crítico es su fórmula de financiamiento

Si bien, la vicepresidenta de la Mujer e Igualdad de Género de la CUT, Julia  Requena, valora este proyecto desde la perspectiva que apunta a eliminar el artículo 203 del Código del Trabajo  que establece el derecho a sala cuna a menores de dos años solo en aquellas empresas donde hay más de 20 mujeres, los puntos más cuestionables son aquellos referidos a su financiamiento.

Así lo señaló tras el término del Conversatorio sobre este proyecto de Ley -que ya está siendo debatido en la comisión de Trabajo del Senado- realizado este martes en la sede de la CUT; encuentro inaugurado por la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa y contó también con la presencia de la senadora Carolina Goic.

Entre los panelistas, estuvieron: Claudia Donaire, abogada y experta en derecho laboral; María Isabel Díaz, ex subsecretaria de Educación Parvularia quien dio una mirada social y política a esta iniciativa legislativa, finalizando con la exposición de Requena. Al encuentro asistieron dirigentes de distintos sectores público y privado como del retail, banca,  salud, Junji, Integra, VTF, entre otros.

Requena, resaltó la importancia de este debate pues se da justamente al inicio de la discusión legislativa que comenzó en el Parlamento, de tal manera de recoger las inquietudes de las bases y dar cuerpo así a las propuestas que la CUT entregará a los parlamentarios: “Los dirigentes están agradecidos haber iniciado esta discusión entre los propios dirigente justo cuando se inicia el proceso de discusión en el Congreso, porque  a lo menos vamos a tener alguna injerencia con nuestras propuestas”.

El proyecto de ley aboga por hacer universal el derecho a sala cuna, es decir eliminar la barrera que solo obliga a los empleadores a solventar este derecho cuando en sus empresas trabajan más de 20 mujeres; la idea es que sea sin restricción. Además que el beneficio no solo sería para las madres de niños menores de dos años, también para los padres que tengan el cuidado exclusivo de sus hijos menores de dos años. La iniciativa contempla como financiamiento, crear un Fondo Solidario compuesto por el 0,1% de cotización adicional mensual con cargo al empleador más un monto anual aportado por el Estado, el cual provendría de la reasignación de fondos del Seguro de Cesantía. Recordemos que este seguro de cesantía se financia de manera tripartita: empleador-trabajador-Estado; el trabajador con contrato indefinido aporta el 0,6% de su remuneración imponible.

Finalmente, el objetivo de este proyecto de ley, es garantizar una sala cuna que por niño no supere los $245 mil mensual más el pago de la matrícula.

La dirigente, dijo que rescatan de esta iniciativa el hecho de que “abre la posibilidad de que más mujeres puedan ingresar  al mundo laboral, porque el mayor problema de las mujeres para entrar al mundo del trabajo es, justamente, porque no tienen dónde dejar a sus niños. Eso es lo rescatable del proyecto”. No obstante se mostró crítica respecto de las fórmulas de financiamiento. Es por ello que participarán activamente en la discusión legislativa con propuestas e indicaciones para “mejorar este proyecto”.

Un tema primordial es el rol del Estado en esta materia de entregar educación de calidad y gratuita. Al respecto Requena es enfática en señalar que “el Estado tiene que hacerse cargo de todo lo que sea el cuidado de los niños y su educación debe ser parte de una política  social de Estado. Es por eso que no compartimos que el financiamiento salga a través del Seguro de Cesantía. El Estado debe hacerse cargo de la educación inicial de los niños, esto no puede ser un tema de mercantilismo, de quién pone más plata. Por eso nos aseguraremos que no se ocupen platas del Fondo del Seguro de Cesantía para su financiamiento”, precisando que si es necesario  el aporte debe ser solo bipartito, es decir Estado-empleador.

Otro punto crítico al que están atentas guarda relación con este tope de $245 mil para pagar la sala cuna, pues no está claro cómo operara en caso de trabajadores(as) con jornadas laborales flexibles o parciales, además que de acuerdo a estimaciones de mercado, una sala cuna en promedio puede  tener un costo superior a este tope que impone el proyecto. A ello se suma la preocupación por un eventual aumento de jardines infantiles privados sin que cuenten con el personal idóneo.

“Las que tienen horarios flexibles, parciales ¿van a recibir igual los $245 mil o solo por las horas trabajadas?. Eso no se aclara en el proyecto. Además por lo que hemos visto, una sala cuna está entre los $300 mil y $ 350 mil (…).  También hay déficit de educadoras y técnicas de párvulos, por lo tanto hay que tener cuidado, porque no es llegar y abrir una cantidad de jardines con gente que no está preparada”.

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