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Trabajadores subcontratistas de Enami-Paipote denuncian persecución sindical

En los últimos años, cada empresa contratista que gana una licitación de Enami-Paipote,  deja a la vera del camino a tres dirigentes sindicales que llevan años trabajando para la estatal. Ya en el proceso de licitación –por dos años- del 2017, la empresa ganadora no los contrató pero tras gestiones, los incorporaron a su planilla. Sin embargo, en el último proceso de licitación, otra empresa se la adjudicó y siguió la misma línea de no  contratarlos teniéndolos hasta ahora en la incertidumbre de la cesantía.

Juan Zapata, tesorero del Sindicato N°2 Enami- Paipote (Región Atacama) es uno de los afectados junto a Gonzalo Garriga y Enrique  Adaros, presidente y secretario respectivamente del Sindicato  N°1;  a ellos se suma un socio del Sindicato 2 Óscar Ridulfo. Zapata cuenta que lleva 16 años trabajando para Enami-Paipote y cuatro como dirigente sindical. Son sindicatos que agrupan a trabajadores en el área de servicios industriales tales como  aseo, mantención de áreas verdes, mecánicos y soldadores.

“En el 2017, se acabó el contrato y por ser dirigentes sindicales nos dejaron fuera injustificadamente. Fue una discriminación. A todos les renovaron contrato, menos a nosotros cuatro”,  cuenta Zapata. Sin embargo, tras apelar  y contar con el apoyo de la CUT,  se reunieron con la gerencia de Enami y llegaron a un  acuerdo que permitió finalmente que la empresa contratista los reincorporara con un nuevo contrato que duró 1,3 años.  Una vez acabado el período, Enami convoca nueva licitación; se la adjudica otra empresa distinta a la anterior y nuevamente el mismo calvario: “Hace un mes terminó el contrato y la nueva empresa contratista que ganó no nos quiso, no nos contrató (…). Estamos peleando ahora, tratando por lo menos que se respete ser dirigente sindical. Tenemos una reunión con la Dirección del Trabajo de la región porque no se vislumbra una solución”.  Zapata asegura que Enami está al tanto de la situación pero con el cambio de Gobierno, hay una nueva administración la que al parecer mira con otro prisma la situación de sus trabajadores subcontratados, sobre todos la de aquellos que llevan más de 15 años prestando servicios a la estatal.

Para el presidente de la CUT Provincial Copiapó, Emilio Díaz, la solución para esta incertidumbre laboral, independiente de que los afectados sean dirigentes o no, es que dentro de las bases de licitación: “Sea incorporado el capital humano para la nueva contratación porque el recurso es el mismo y es el mismo trabajo”. Este es uno de los objetivos sobre los cuales está trabajando la CUT Copiapó  para lograr: “Mecanismos, igual que un sistema Marco como lo tiene Codelco en los programas de licitación, donde esté involucrado el capital humano con expertise y, sobre todo, con gente que tiene más de 15 años de trabajo, sea espontanea, en forma directa la renovación de sus contratos porque el costo es el mismo que están asumiendo”. El dirigente también asegura que la situación de estos tres dirigentes es claramente una persecución sindical pues advierte una suerte de intervencionismo de los mandos medios de Enami en las subcontrataciones  de personal: “La empresa Enami que tiene mandos medios -jefes Recursos Humanos, jefes de Contrato, los de Licitación- son amos y señores en estas circunstancias (…).El poder de estas mineras y de esta empresas del Estado, está en el poder del poder: Yo soy el que hago la licitación, por lo tanto yo le digo a esa empresa con quién cuente y con quién no”.

Declarar “Patrimonio cultural vivo” a los pirquineros del norte del país

Díaz, también contó que están trabajando: “Como Central, a partir de la movilización del 8 de noviembre del año pasado, en decretar Patrimonio Cultural Vivo a los pirquineros de las regiones del norte, porque ya los hijos de los pirquineros no quieren ser pirquineros. Va a hacer un trabajo que desaparecerá  y va a estar solamente en la melancolía del recuerdo de la gente. Y esos trabajadores, son los que mueven el gobierno local; son los que mueven Paipote, Tierra Amarilla, Los Loros; son las comunidades originarias del sector y son las que mueven la zona”.