Noticias

#Yomarchoel1: Trabajadores(as) de la Salud se declaran en “estado de alerta” en rechazo a Reforma de Salud que aumentará lucro de Isapres

La salud en Chile hoy  está en riesgo. Es necesario levantar las banderas este 1° de Mayo para rechazar la reforma  instalada por el ministro Santelices, pero también para demandar un nuevo modelo de salud para Chile. Invitamos a todos los trabajadores y trabajadoras en general, pero en particular a los del mundo de la Salud, a que se suman este 1°de Mayo con las banderas permanentes de la defensa de la salud pública”.

Esa es la convocatoria que desde la Secretaria de la Salud de la CUT, formuló la consejera nacional Karen Palma en el marco no solo de sumarse a la conmemoración del 1° de Mayo sino también adherir al rechazo del Proyecto de ley –presentado por el Gobierno el lunes pasado- que busca hacer reformas integrales al sistema de Salud incluyendo cambios a Fonasa e Isapres. Piñera aseguró que se trata de modificaciones que “forman parte de nuestro compromiso de realizar una cirugía mayor a nuestro sistema de salud”. Entre los puntos destacados por las autoridades, está la creación de un Plan de Salud Universal (PSU) para las Isapres y un Consejo Técnico de Salud que monitoreará los PSU y sus precios y promete acabar con las preexistencias y discriminaciones; Fonasa tendrá más facultades para derivar pacientes dentro y fuera de la red pública

Pero el sector salud es crítico a estos anuncios, de tal forma que los trabajadores(as) de las secretarías ministeriales del ramo, de la Atención Primaria y Hospitalaria: “Nos declaramos en estado de alerta (…). Vemos como se materializa nuevamente una profundización al lucro de un bien tan necesario como es la salud pública (…). Nos preocupa enormemente la apertura del traspaso de fondos desde Fonasa hacia el sector privado. Hemos demandado permanentemente el fortalecimiento del Sistema Público de Salud y esta reforma, obviamente, no lo refleja”,  dijo Palma. En esa línea, puntualizó que “los anuncios van  en una dirección totalmente contraria a lo que los trabajadores demandamos pero también a lo que la ciudadanía requiere, que es una modelo de salud distinto que no piense en la enfermedad que piense más bien desde el punto de vista  de la prevención y promoción de la salud”.

Sobre los declaraciones del presidente del gremio que agrupa a las Isapres –que aseguró que estas instituciones de salud privada “no pueden darse el lujo de incorporar a gente enferma”, Palma las calificó de: “Vergonzoso, preocupante y que debe alarmar a la ciudadanía porque acá, no está en juego un bien material  sino que está en juego la salud de muchos chilenos y chilenas  que un Estado debe garantizar y que la Constitución no se hace cargo”.

En tanto, para Fernando Carmona, secretario Ejecutivo de la Comisión Asesora de Políticas Públicas de  la CUT, este proyecto de ley: “Tiene un problema estructural que es que mejora los espacios de ganancia de los privados a nivel de salud”, advirtiendo que los PSU “van a ser discutidos por una comisión técnica independiente de los ministerios, lo que significará que vamos a someter a criterios tecnócratas definiciones políticas, perdiendo el Estado espacios de incidencia. Y nada nos asegura que los PSU  sean mejores que los que hay hoy día aun cuando sean más barato en algunos casos. Y lo que no esté dentro de esos planes de salud, va a tener que ser pagado aparte por el trabajador; finalmente el trabajador que va a tener problemas de salud graves o problemas de salud que no son tan corrientes tan comunes, no se va a haber protegido por el seguro (…).Por lo tanto se asegura a su vez la Isapre, establecer mayores tasas de ganancias”.

Otro aspecto crítico que señaló tiene que ver con los cotizantes que se afilien en los dos primeros años puesto que para ellos: “Todas las condiciones se flexibilizan. Tienen que pagar copagos  más altos, no hay pagos máximos y además, tienen que entrar sanos. Lo que se hace es crear como un “coto de caza de rentabilidad de las Isapres”; un espacio cerrado de cotizantes, porque no van a poder elegir en qué clínica atenderse, no van a poder elegir planes.Si entran al sistema privado van a estar indefensos y el sistema les va a esquilmar la mayor rentabilidad posible”.

En conclusión, puntualizó: “Lo que estamos haciendo es mejorarles el negocio a las Isapres y en el largo plazo generar los incentivos para que Fonasa termine siendo una institución de papel, sin hospitales, sin servicio porque además se le va a establecer a Fonasa la posibilidad  de hacer trato directo con proveedores,  es decir cuando tengo enfermos que no pueda atender rápidamente por el sistema,  ya no va a pasar por una derivación médica, va a ser una derivación administrativa de Fonasa. Lo que puede terminar en entregar aún más riqueza o mejorar aún más las ganancias de las Isapres a partir de recursos públicos”