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Que se escuche fuerte y clara la evaluación popular: Cacerolazo Nacional de protesta por la Cuenta Pública de Piñera

Este viernes 31 de julio, el Presidente Sebastián Piñera, realizará la Cuenta Pública con el tradicional balance de la gestión administrativa y política de su segundo año de Gobierno. Y justamente, para ese día republicano la CUT convocó a los trabajadores y trabajadoras a manifestar con un gran “Cacerolazo Nacional” de protesta (a las 21:00 horas) el descontento, ya expresado desde las históricas movilizaciones que comenzaron el pasado 18 de octubre a lo largo de todo el país para exigir “Dignidad” y el cambio del actual modelo de desarrollo que, tras la propagación del COVID-19, ha promovido la profundización de las desigualdades en nuestro país.

“El Gobierno de Sebastián Piñera desde su inicio desarrolló un perfil anti-trabajadores(as) y de falta de diálogo con los actores sociales. Las demandas del “Estallido Social” tuvieron como respuesta la represión, la búsqueda de acuerdos cupulares sin legitimidad social y hoy, en el marco de la pandemia, sigue sin responder a la demanda social; por el contrario, se siguen profundizando las injusticias y desigualdades haciendo caer el peso de la crisis sobre las grandes mayorías y particularmente sobre los trabajadores y trabajadoras que son quienes hacen que se mueva la economía. El 10% de los ahorros previsionales, no fue voluntad del Gobierno, fue la presión social y el pronunciamiento de diversos sectores sociales, lo que señala que no ha habido ni habrá nada que se logre a favor de la gente que no sea con la acción social y sus actores”.

Ese es el balance sucinto pero contundente que la CUT realizó sobre la gestión del Gobierno del Presidente Piñera, repasando con ello la criminalización de la protesta durante la rebelión social, declarando al pueblo movilizado como un “enemigo poderoso” al que había que combatir. La brutal represión por parte de las Fuerzas Armadas, en especial de Carabineros y militares, dejó un saldo de centenares de personas con traumas oculares y miles de detenidos que aún permanecen encarcelados. Y como corolario, las autoridades del país, enfrentan esta crisis sanitaria, social y económica, con medidas orientadas no solo a que su impacto lo sigan pagando los trabajadores y trabajadoras del país también con estrategias que no han servido ni para proteger la salud y vida de la población (13.183 personas fallecidas por COVID-19, entre confirmadas y sospechosas al 23 de julio) ni tampoco han sido efectivas para proteger los ingresos ni el empleo (11,2% la tasa desempleo)

En una declaración pública, la CUT emplazó al Gobierno a pronunciarse sobre medidas que terminen con la repudiable táctica de seguir endosando el costo de la pandemia a la Clase Trabajadora. En esa línea, reiteró la urgencia de establecer un impuesto a los súper ricos del país; medidas económicas que vayan en la defensa de los empleos e ingresos y no sólo de subsidios a las empresas; levantamiento de cuarentenas sanitarias seguras y fiscalizadas y estipular las garantías de seguridad para la población de cara al Plebiscito Constituyente del 25 de octubre.

Y es por este negativo balance sumando las exigencias de estas y otras demandas, es que la CUT convocó: “…a nuestros representados a ser parte de una jornada de acciones de protesta para el 31 de Julio a las 21:00 horas, cuya expresión principal sea un Cacerolazo Nacional y la puesta de banderas negras en los hogares”.

  • Lee acá Declaración Pública de la CUT :